El 29 de junio de 2008, la selección española de fútbol culminaba uno de sus grandes logros, erigirse en campeona de Europa por segunda vez en su historia. Y lo conseguía tras haber superado contrariedades que hasta entonces parecían insalvables. El talento descomunal de sus jugadores, el liderazgo del entrenador, la madurez del grupo, pero por encima de todo, haber conseguido tener al equipo unido, fueron los factores que llevaron al triunfo de la Roja.
Los autores, dos expertos en management, ilustran con el ejemplo de esa victoria, las lecciones que empresas, organizaciones e individuos, pueden extraer de ella. |